Tips para componer buenas diapositivas

Hacer una presentación de Google Slides o PowerPoint es un arte en sí. Hay varias cosas que hay que tener en cuenta, como las necesidades del público y los aspectos visuales de tu creación.

1. Conoce a tu público

Antes de empezar a redactar el contenido, tendrás que saber qué secciones son las más relevantes para así hacer hincapié en ellas. ¿Qué queremos decir? Que deberás ordenar y destacar ciertos elementos según su importancia dentro del contexto de tu discurso. 

Lo ideal es guiar al público a través de tus ideas y facilitarles la comprensión del tema del que estés hablando. Hay varias maneras de conseguirlo. La primera consiste en escuchar qué necesitan aquellos que te están escuchando y qué quieren saber. 

2. Jerarquía visual

Cambiar los colores y añadir un buen tono de fondo puede ser muy eficaz para establecer elementos prioritarios. Fíjate en el siguiente ejemplo:  

Cambiar los colores y el tono del fondo 

El título está resaltado en color azafrán y esto hace que el público sepa que es el tema de la diapositiva. Además, tiene un tamaño mayor que los demás textos. 

Los siguientes elementos en orden de importancia son de color amarillo, y el último, blanco. Tu cerebro automáticamente seguirá la jerarquía creada por estos tonos y no tendrá problemas en determinar cuál es el principal.  

Gracias a este uso de los tonos, se crean contrastes y se denotan los distintos niveles de importancia dentro de la diapositiva.

3. Jerarquía tipográfica

Hay otra manera de determinar qué elementos son más prioritarios que otros. Si acabamos de ver cómo puede hacerse con los colores, ahora te hablaremos de las fuentes. 

Antes de nada, siempre es conveniente elegir una tipografía legible, ya que eso contribuye a que la presentación tenga más éxito. La claridad es la clave: si el público no puede leer lo que hay en la pantalla, perderás su atención. 

Usar distintas fuentes para establecer una jerarquía 

Una fuente con serifa es elegante y hace que el texto destaque. Es buena idea que las partes más importantes de tu información (como títulos y subtítulos) tengan fuentes de este tipo, mientras que las explicaciones o las descripciones tengan fuentes sin remates.

4. Jerarquía por tamaños

Otra alternativa es utilizar el tamaño de los recursos gráficos a tu favor para establecer la jerarquía. Nuestra cabeza suele asociar los elementos más grandes con una mayor importancia. 

Veamos un ejemplo de esto: 

Primero, fíjate en el tamaño del mapa. Ocupa bastante lugar dentro de la diapositiva, por lo que se intuye que es importante. 

En orden de tamaño, después vendrían los porcentajes, los números y los iconos-engranaje, mientras que el último elemento serían los textos. ¿Ves que no destacan tanto en relación con lo demás? 

Por supuesto, el diseño está equilibrado, y se ha tenido cuidado con los espacios vacíos para lograrlo. Las esquinas de la diapositiva no contienen nada y la mayor parte de la información está en el centro.

5. Jerarquía mediante la composición de elementos

Llegados a este punto, debemos esclarecer algunos puntos relacionados con la jerarquía.  
La disposición de los elementos puede ser tanto vertical como horizontal (de arriba abajo y de izquierda a derecha). A este respecto, los elementos principales suelen aparecer en la parte superior de la diapositiva y en el lado izquierdo. 

Colocar los elementos más importantes arriba

La jerarquía visual sirve para enfatizar la importancia de algunos elementos en comparación con otros. En este ejemplo tenemos un diagrama. El título indica claramente el tema de la diapositiva. Ahora, observa el propio diagrama: está delineando una jerarquía tanto horizontal como vertical. Lo más relevante aparece a la izquierda (Marte, después Saturno y Venus, y por último varios textos). Además, Saturno tiene prioridad sobre Venus, ya que aparece por encima de este. Lo mismo se puede decir de los textos.

6. Organización visual

Ya que estamos hablando de organización, entremos un poco más en detalle, ya que puede influir mucho en la eficacia del contenido. En tu presentación, debes procurar que sea fácil de entender y de leer. Organizar los textos, alinearlos, colocar las imágenes, jugar con la composición de los elementos… Todo ello sirve para este propósito. 

En el siguiente ejemplo verás mejor a qué nos referimos. El título está en la parte izquierda de la diapositiva, mientras que las distintas secciones aparecen a la derecha. Si quieres llevar la atención del público hasta una parte de información concreta, utiliza una estructura como esta. Además, como habrás comprobado, los textos están alineados con los números y con el título.  

Uso de la alineación 

Hay otros tipos de organización visual por los que puedes optar. En la mayoría de los idiomas del mundo, se lee de izquierda a derecha y de arriba abajo, así que este principio te será útil. 

Veamos otro ejemplo, en el cual hemos creado una especie de escalera: los números más importantes están arriba, y vamos descendiendo hacia las cifras menos relevantes.  

Estructura en escalera

A simple vista, el espectador sabrá que la primera cantidad es la importante. Lo mejor es que este tipo de estructura puede utilizarse con todo tipo de información, no solo numérica.